viernes, 14 de noviembre de 2008

De vuelta

Por fin he podido publicar los post con imágenes y todo. Resulta que era por el ISP que estábamos usando... he tenido que recurrir a nuestra cutre conexión para poder publicar.

En fin, de vuelta en Grenoble las conclusiones:

El tren desde Grenoble era un TGV, tanto a la ida como a la vuelta. Cogimos muy buen precio porque lo compramos bastante pronto: 60 euros ida y vuelta cada uno. El tren de vuelta era un tren con dos pisos. Supongo que para cualquiera será algo normal pero una, que es de pueblo, no había visto ninguno en directo y menos subido, así que me pareció una nueva experiencia :) Además nos tocó en el piso de arriba que tiene mejor vista.

El tren en Francia, por si no lo he dicho bastantes veces, funciona de maravilla. Cada 10/15 minutos nos cruzábamos uno, en fin, me da mucha envidia.

Los franceses tiran chicles al suelo a tutiplén, además de caca de perro como sabéis. El suelo del metro está alicatado en chicle. Creo que leímos en alguna guía que París era una de las ciudades que más dinero gastaba en quitar chicles de las calles...

2 comentarios:

rubén dijo...

Qué bien, qué explicado todo, además me recuerda a mi viaje a París. Me alegro de que os gustara. Molan las fotos!
Besos.
Rubén.

Sergio dijo...

Que ganas de volver a París... Veo que al final no cayó el ramen. Se os ve con pocas ganas de escribir, ¿que tal por Grenoble estos últimos días?